LA POBREZA SE CRONIFICA EN ESPAÑA Y EMPEORA EN LA COMUNITAT VALENCIANA.
- EAPN CV, alerta de la cronificación de la pobreza y la exclusión social tras la publicación del avance del XVI Informe “El Estado de la Pobreza” de EAPN-ES, elaborado a partir de los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE.
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en la Comunitat Valenciana, EAPN CV (European Anti-Poverty Network / Xarxa Europea de Lluita contra la Pobresa en la Comunitat Valenciana), analiza los principales resultados del avance del XVI Informe “El Estado de la Pobreza” de EAPN-ES, elaborado a partir de los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El informe confirma que la pobreza y la exclusión social siguen siendo un problema estructural en España. En 2025, el 25,7 % de la población —12,6 millones de personas— vive en riesgo de pobreza y/o exclusión social, una cifra prácticamente idéntica a la del año anterior (25,8 %). Esta estabilidad, pese al crecimiento económico y la mejora del empleo, evidencia que las políticas actuales han logrado contener el empeoramiento, pero no reducir de forma sostenida la pobreza, que afecta a una de cada cuatro personas desde hace más de una década.
En la Comunitat Valenciana, la situación es aún más preocupante. La tasa AROPE empeora 0,8 puntos respecto a 2024 y alcanza el 30,7 %, situándose muy por encima de la media estatal y confirmando una realidad marcada por rentas insuficientes, dificultades de acceso a la vivienda y elevados niveles de desigualdad.
LA VIVIENDA, UN FACTOR CLAVE DE EMPOBRECIMIENTO
El avance del informe vuelve a señalar la vivienda como uno de los principales factores de pobreza y exclusión social, especialmente en el caso del alquiler a precio de mercado.
Según el régimen de tenencia, la tasa de pobreza aumenta 0,8 puntos entre quienes viven de alquiler, y alcanza cifras alarmantes: el 32,6 % de la población que vive de alquiler a precio de mercado se encuentra en situación de pobreza. Esta tasa más que duplica la de quienes viven en una vivienda en propiedad, que se sitúa en el 14,5 %.
Estos datos evidencian que el acceso y mantenimiento de la vivienda se ha convertido en un elemento central de vulnerabilidad, incluso para personas con empleo o ingresos regulares. Desde EAPN se insiste en que la vivienda debe dejar de tratarse como un bien de mercado y garantizarse como un derecho, lo que exige políticas estructurales: ampliación del parque público de alquiler social, control de precios, protección frente a desahucios sin alternativa habitacional y consolidación de estas medidas como parte estable del escudo social.
POBREZA INFANTIL: MEJORAS INSUFICIENTES ANTE UNA EMERGENCIA ESTRUCTURAL
El informe recoge una leve mejora de la pobreza infantil, pero la situación sigue siendo profundamente preocupante. Uno de cada tres niños, niñas y adolescentes en España (2,7 millones) continúa en riesgo de pobreza y/o exclusión social.
Desde EAPN se subraya que estas mejoras no son suficientes ni equitativas, ya que la pobreza infantil sigue golpeando con especial dureza a las familias más vulnerables, en particular a las familias monoparentales (50,6%) Por ello, la Red insiste en la urgencia de abordar la pobreza infantil de forma estructural, mediante políticas específicas como la prestación universal por crianza, que garantice ingresos suficientes y estables para todas las familias con menores.
LA COMUNITAT VALENCIANA: EMPEORAN LOS INDICADORES CLAVE Y SE AGRAVA LA DESIGUALDAD
En la Comunitat Valenciana, el avance del informe dibuja un escenario especialmente preocupante. La tasa AROPE aumenta 0,8 puntos respecto a 2024 y se sitúa en el 30,7 %, muy por encima de la media estatal. A su vez, la tasa de pobreza asciende al 26 %.
Aunque algunos indicadores muestran ligeras mejoras —como la baja intensidad en el empleo (7,9 %) o la carencia material y social severa (6,9 %)—, la situación global sigue siendo de elevada vulnerabilidad social.
- Carencia material y social severa: la precariedad del día a día
En la Comunitat Valenciana persisten graves dificultades en aspectos básicos de la vida cotidiana:
- 45,1 % de la población tiene dificultades para llegar a fin de mes.
- 37,1 % no puede afrontar gastos imprevistos.
- 33,8 % no puede permitirse ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año.
- 26,7 % no puede sustituir muebles estropeados o viejos.
- 13,1 % no puede gastar una pequeña cantidad de dinero en sí misma cada semana.
Estos datos reflejan una precariedad estructural que limita las oportunidades de vida y aumenta el riesgo de exclusión social.
- Rentas bajas y desigualdad extrema
La renta neta media por persona en la Comunitat Valenciana en 2025 era de 14.017 euros, una de las más bajas del Estado, lo que condiciona gravemente las condiciones de vida de miles de personas.
Además, la Comunitat Valenciana presenta uno de los niveles de desigualdad más elevados del país:
- Índice de Gini: 31,8, el tercero más elevado tras Ceuta y Melilla. Este indicador mide cómo se distribuyen los ingresos: cuanto más alto es, mayor es la desigualdad.
- Índice S80/S20: 5,8, también el tercero más alto del Estado, que indica que el 20 % de la población con mayores ingresos percibe casi seis veces más que el 20 % con menores ingresos.
Desde EAPN CV insistimos en que los datos del avance del informe AROPE son claros: sin políticas estructurales no habrá una reducción real de la pobreza y la exclusión social. Garantizar el derecho a la vivienda, proteger de forma efectiva a la infancia, asegurar rentas suficientes y consolidar un escudo social estructural no es una opción, sino una responsabilidad pública.
Combatir la pobreza exige voluntad política, redistribución de la riqueza y un enfoque basado en derechos humanos, para que ninguna persona quede atrás.
¿Qué mide la tasa AROPE?
La tasa AROPE es el principal indicador utilizado en la Unión Europea para medir la pobreza y la exclusión social. No se basa en un único factor, sino que combina tres dimensiones complementarias, lo que permite reflejar situaciones de vulnerabilidad que no siempre se explican solo por los ingresos.
Una persona se considera en riesgo de pobreza o exclusión social si cumple al menos una de estas tres condiciones:
- Riesgo de pobreza: ingresos insuficientes para una vida digna
La tasa de pobreza identifica a las personas cuyos ingresos se sitúan por debajo del 60 % de la renta mediana. En 2025, esto significaba vivir con menos de 1.018 euros mensuales por unidad de consumo.
- Baja intensidad en el empleo en el hogar (BITH): precariedad laboral estructural
El indicador de baja intensidad en el empleo (BITH) se refiere a personas de 0 a 64 años que viven en hogares donde los miembros en edad de trabajar han trabajado menos del 20 % de su potencial laboral total durante el año de referencia.
- Carencia material y social severa (CMSS): la pobreza que se vive en el día a día
La carencia material y social severa (CMSS) mide la imposibilidad de acceder a bienes, servicios y actividades consideradas básicas para una vida digna. Una persona se encuentra en esta situación cuando no puede permitirse al menos 7 de los 13 ítems establecidos a nivel europeo.
Estos ítems incluyen, entre otros, afrontar gastos imprevistos, mantener la vivienda a una temperatura adecuada, disponer de una alimentación suficiente, sustituir muebles en mal estado, tener conexión a internet, gastar una pequeña cantidad de dinero en sí misma o poder ir de vacaciones fuera del hogar al menos una semana al año.